EDITORIAL
Con verdadero entusiasmo
nos iniciamos y así seguimos en nuestra actividad al frente del
Honorable Consejo Provincial del Cañar. Entusiasmo que se refleja
en la profunda admiración y respeto que sentimos por nuestro
pueble, digno de mejor porvenir. Llegamos con la mejor predisposición
de entregar toda nuestra contingencia por hacer del H. Consejo Provincial
una institución de auténtico servicio a la colectividad.
Grandes han sido las dificultades
que hemos y seguiremos afrontando en el cumplimiento de la dura pero
encomiable tarea: Por un lado, las propias carencias, materiales, técnicas
y tradicionales vicios administrativos, y por otro, la negativa permanente
de los entes gubernamentales de atender los derechos y aspiraciones
de una provincia altiva digna como la nuestra.
El bicentralismo inconstitucional,
ilegal e injusto, que, no solamente limita sino que hasta disminuye
los recursos económicos destinados a las provincias pequeñas,
junto al dañino "celo" político, que nace por
la ubicación partidista de ciertas autoridades de elección
popular con lineamientos diferentes a la tradicional política
de iniquidad, vicio y corrupción, dificultan constantemente el
trabajo que con honradez y honestidad, en el caso de la administración
actual, se viene realizando. A lo señalado se suma el reducido
y vetusto equipo caminero, que hace que los trabajos resulten lentos
y demasiado onerosos.
Otra de las trabas que no permiten un más rápido despegue
hacia el progreso provincial, es la demora injustificada e injustificable
en la entrega de préstamos por parte del Banco del Estado, que
ha frenado, en el caso del Consejo Provincial, el propósito de
incrementar y modernizar la maquinaria a su debido tiempo, convirtiéndose
en limitantes del cumplimiento de nuestra sagrada misión. Sin
embargo, venciendo todas esas dificultades, el Consejo, consciente de
las aspiraciones y necesidades de los sectores rurales, sobre todo de
los más apartados y que nunca antes fueron atendidos, ha desplegado
todos los esfuerzos y realizado trabajos en beneficio de dichas comunidades,
empleando para ello todos los recursos humanos y materiales, buscando
cambiar, paulatinamente, la difícil situación de los indígenas
y campesinos de nuestra jurisdicción.
No sólo la vialidad ha estado presente en nuestras actividades;
también nos hemos preocupado de la salud de la población,
con proyectos cumplidos y otras en ejecución: sistemas de agua,
canalización y letrinización, particularmente en muchas
escuelas de la provincia. Así mismo, mediante convenio con el
Ministerio de Salud Pública, se estableció y prestó
atención médico odontológica ambulante con los
servicios de destacados profesionales, y en un vehículo clínico
del referido portafolio. Hoy, estamos en capacidad de ampliar dicho
beneficio, a través de la unidad propia de la Corporación,
donada por el gobierno de la República de Japón, gracias
a las múltiples gestiones de Prefectura y Patronato institucional.
Con la Embajada de ese mismo país, estamos finiquitando la donación
de un valioso equipo caminero, esperándose tan sólo el
aval del gobierno ecuatoriano que comprometió su palabra en acta
suscrita en Quito el 16 de julio del presente año, a raíz
del Paro Provincial que por hoy, se encuentra suspendido. En páginas
subsiguientes, el lector podrá encontrar en breve resumen, lo
más importante de las actividades cumplidas. En estas líneas
pretendemos tan sólo, poner a vuestra consideración este
nuevo número de la Revista Institucional y solicitar encarecidamente,
sus valiosas sugerencias, comentarios y crítica constructiva
para seguir enmendando errores en procura de que en el futuro, podamos
entregar un producto como ustedes lo merecen.