|
CORO
Cual la luz que radiante embellece
La alborada del róseo Ecuador,
En Azogues también resplandece
Su futuro con vivo fulgor.
ESTROFAS
¡Salve, oh mil ochocientos ochenta!
Eres año de vívida historia,
Cuya noble y querida memoria
En azogues jamás morirá;
Porque tú has contemplado con júbilo
Elevarse en tu seno radioso
Este pueblo viril, generoso
A un asiento que escala será.
Con la ardiente ambición
del progreso
Contra un sino terrible luchaba;
Mas un peso fatal le obligaba
A tener abatida su sien.
Y hoy que mira ya roto este lazo
Que su marcha veloz impedía,
El bendice febril este día,
Cual la puerta que abriera un Edén
¡Son dichosos los pueblos que tienen
Magistrados cuya ínclita gloria,
No consista en atar la victoria
Sino en ser los patrones del bien!.
Ellos dieron a Azogues el puesto
Que, de tiempos atrás mereciera,
Y en su rauda y brillante carrera
Le prometen su amparo también.
¡Salve, nueva
Provincia!. Los Andes
A su modo te ven con ternura;
Largos siglos de paz y ventura
Te presagia su mítica voz!.
Alza erguida la noble cabeza
Y a tus caras hermanas saluda,
Adelante con paso veloz!.
Y, al cruzar este campo
glorioso
Que te muestra veraz el destino,
Nunca olvides al héroe que vino
Tu sendero feliz a trazar.
¡Es tan dulce grabar en la mente
El recuerdo del bien recibido!.
Es tan grato que un nombre querido
En las auras se sienta vibrar.
Azogues, Noviembre
10 de 1880 |